Sospecho que
Sospecho que pueda estar desarrollando Alzheimer, lo cual me pone en la anticipación de que la voy a perder. Se que la pérdida tenía que llegar tarde o temprano, pero una siempre tiende a querer que sea tarde, nunca temprano. También se que la muerte nos toca el hombro de infinitas maneras y ninguna es buena o deseada, aunque todos soñamos con irnos en las playas de morfeo, sin sufrimiento propio ni ajeno. Pero esa suerte no está de venta en el mercado y lo único que podemos y debemos hacer es cargarnos de la máxima conciencia posible de lo que es la vida, el azar y la suerte de poderla vivir como mi madre la ha vivido. Este final de verano pasado lloré amargamente, desde lo más hondo de mi alma, cuando sospeché por primera vez que mi madre podía estar desarrollando un Alzheimer. Bajó a jugar a bingo con las abuelas de la calle en medio y cantó línea después de que ya la hubiera cantado otra mujer. Y le pasó dos veces en la misma tarde. También observé que se ponía a...